Un paseo por el bosque de Queñua

Escrito y compartido por Sonia Ramos Baldárrago.

  • En la Reserva Nacional de Salinas y Aguada Blanca existen bosques importantes para la conservación del agua y suelo que necesita Arequipa.
  • A nivel mundial se han identificado 20 especies de queñuas. Sólo once se encuentran en Perú y el en ámbito de la Reserva ocupan una superficie de 4 295,48 hectáreas.

Especial publicado en el Boletín de la Reserva Nacional de Salinas y Aguada Blanca.

Fuentes y propietarios de las imágenes: RNSAB y ONG DESCO

La alarma del clásico celular ha castigado los oídos de José Velásquez. Son las 5 de la mañana y no hay perdón para las demoras, sobre todo cuando se trata de visitar bosques que pocos conocen. Urge coger una mochila de viajero y estar con buen ánimo para emprender la ruta.
En camioneta serán 45 minutos por vía asfaltada desde la ciudad de Arequipa y 15 minutos adicionales por trocha. Hasta la persona más ruda deberá cuidarse del soroche durante el trayecto por precaución. Pero todo es válido cuando el viento helado te reta a sentirlo, porque improvisadamente ante la vista de pronto se mostrará una zona de bosque, donde José Luis Velásquez Larico, guardaparque de la Reserva Nacional de Salinas y Aguada Blanca, empezó una jornada delicada.

Se trata de reforestar la extensión territorial de la especie nativa de la puna de Arequipa: la QUEÑUA, que es un árbol de troncos torcidos y de corteza delgada con tonos rojizos, de donde crecen ramas de forma caprichosa, cubiertas de hojas pequeñas, siempre de tonos verdes y pelos blancos en su parte inferior.

¡Al fin, el bosque de Cabrerías!, donde la queñua empieza a revivir a través de los trabajos de reforestación. José Velásquez, guardaparque del Área Natural Protegida por el Estado, desde hace dos años inició la labor exactamente en la quebrada de Pisac, un terreno accidentado. Pero la queñua ha nacido para sobrevivir en condiciones extremas y en terrenos difíciles y pendientes peligrosas. Es posible encontrarla a una altitud de 3,400 m.s.n.m hasta 4,300 m.s.n.m. desde el norte de Chuquibamba en el departamento de Arequipa, hasta el sur de Tacna en la provincia de Tarata.

Esta vez la experiencia es por Arequipa. Ya se han hecho tres cosas como refiere José Luis: la producción de plantones a cargo de los Comités Conservacionistas de Cacayaco, Tuctumpaya y Agua Buena de la Zona de Amortiguamiento de la Reserva.

Otra tarea estuvo centrada en la preparación de hoyos para los plantones realizada por el Comité Conservacionista de San Juan de Tarucani y la tercera tarea fue la siembra (que duró tres meses) donde intervino el Comité Conservacionista de Salinas Huito. En todas las fases la participación de la comunidad fue importante.

Hasta la fecha en esta zona se han reforestado 30 hectáreas de queñua (15 hectáreas el año 2007 y 15 hectáreas el año 2008) a cargo del ejecutor del Contrato de Administración parcial de operaciones a cargo de la ONG desco en coordinación con la Jefatura de la Reserva Nacional de Salinas y Aguada Blanca. Este es un avance, sin embargo en las faldas del volcán Chachani se tiene programado reforestar un total de 60 hectáreas.

Hace dos años con optimismo se sembró 15 mil plantones. Se monitorea cada mes y los resultados dieron cuenta de un 30% de mortandad (lo que hace 4500 ejemplares de queñuales). Y es que los queñuales aún son pequeños. Crecieron 20 centímetros en promedio y deberán seguir resistiendo tiempos helados, porque se dice que estos árboles se estiran aproximadamente entre 10 a 12 centímetros por año y que pese a las mallas que se coloquen para su protección, el frío puede ser muy cruel a su corta edad.

José Luis Velásquez mira impaciente la zona. No puede ocultar su preocupación. Y es que la queñua no se libra de las amenazas. Es decir la quema de bosques, de pastizales que afecta su regeneración natural, la tala indiscriminada para la leña, carbón y expansión de áreas agrícolas, además del sobrepastoreo de especies exóticas como cabras y ovejas.

Conociendo de las amenazas, los guardaparques de la Reserva Nacional de Salinas y Aguada Blanca, continúan monitoreando la zona para protegerla principalmente de los leñadores furtivos.

De acuerdo a la información existente en la Reserva Nacional de Salinas y Aguada Blanca y su Zona de Amortiguamiento, existen tres bosques de queñua: Cabrerías (por las laderas del volcán Chachani), el Rayo (por pampa de Arrieros) y el Simbral (ubicado en las laderas del volcán Pichu Pichu). Este último de mayor extensión y densidad con un área de 5 mil hectáreas que en tiempos de lluvia su entorno se envuelve en una densa niebla.

¿Qué se desconoce?

El paseo es propicio para reflexionar. José Luis sabe de las consecuencias que se originarían si se continúan depredando los bosques, pero falta replicarlo a los demás. Y es que con la desaparición de las queñuas, bajaría el nivel de los manantiales hasta desaparecer, el suelo se degradaría por la escorrentía superficial y se perderían especies vegetales y de fauna que viven gracias a esta especie andina.

Sería imposible proteger a los suelos de la erosión. No se detendría el agua en el suelo para ser liberada gradualmente en forma de filtraciones en las partes bajas de Arequipa.

Nuestros descendientes no conocerían a las aves exclusivas de este bosque, como el pájaro del queñual, el mielerito del tamarugo, el pájaro azulito, jilguero de pico grueso por ejemplo.

Las investigaciones realizadas en el ámbito de la Reserva Nacional de Salinas y Aguada Blanca, dan cuenta de la existencia de 156 aves, 32 mamíferos, 4 reptiles y 2 anfibios que la ciencia no conocería a profundidad si no se continúa trabajando para su conservación.

El paseo ha sido un éxito. Mientras la labor de nuestros guardaparques de la Reserva Nacional de Salinas y Aguada Blanca continúa, desde pendientes profundas y de alto riesgo, los queñuales sólo nos pedirán algo sencillo de cumplir: “protección”.

—–Más datos——

-Crecen hasta 12 metros de altura, pero en estas zonas, sólo llegan a crecer hasta 6 metros de altura.

- Forman los bosques de mayor altitud sobre el nivel del mar en el mundo.

- Aproximadamente de un árbol de queñua de 20 años, se elabora un saco de carbón de 25 kilos.

- Su extracción, tala y comercialización está prohibida de acuerdo al DS, 1014 – 73.

11 pensamientos en “Un paseo por el bosque de Queñua

  1. juan de la C G

    felicitarlos por el programa de reforestacion con queñuas que ustedes estan realizando por la zona alta de Arequipa.
    por favor estoy interesado en realizar la misma labor en condoroma, una zona muy agreste y fria, esta entre los 4200 a 4700 msnm, tengo entendido que existen varias variedades de queñuas, cual creen que seria la que se adapte mejor a esta altura.
    seria posible que me puedan enviar informacion , se los agradesco anticipadamente.

    Juan C G

  2. alfonso

    es reconfortante saber del interés que han puesto en la queñua como fuente principal del mantenimiento de la napa freatica en la parte nor oriental de arequipa, con esa labor (forestación) se logrará mantener los manantiales que dan vida a los distritos de polobaya, pocsi, characato, mollebaya, sabandía, y con ello la posibilidad de continuar con el uso de agua de manantiales para el regadío y el consumo de una población que ha tenido el menor apoyo de parte de las autoridaes de la región Arequipa, adelante.

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