About Francisco Malaga

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Combis viejas seguirán trabajando en Arequipa gracias a ordenanza aprobada con abrumadora mayoría

Nota sobre el tema:

Vista en diario La República:

Ordenanza. Nueve regidores aprobaron una propuesta de la comisión de Transportes en la que se prorroga hasta fin de año la vigencia de unidades con más de 25 años de antiguedad.

Arequipa tendrá que seguir soportando los humos  de las combis viejas. La Municipalidad Provincial de Arequipa, aprobó en sesión de concejo, que las unidades del servicio urbano con más de 25 años de antigüedad sigan circulando y contaminando el medio ambienteNo solo se cuestiona a estos vehículos por contaminantes, también su pésimo servicio. Los pasajeros viajan como sardinas.

Estas consideraciones no fueron valoradas por los nueve regidores que votaron a favor de la ampliación. La propuesta fue presentada por los representantes de la comisión de transportes, Heber Cueva y  Jorge Sumari.  Argumentaron que la flota en el transporte público asciende a 3403 unidades. De esa cifra el 37%  lo representan las unidades fabricadas los años 1985,1986 y 1987. En una eventual salida, la ciudad podría quedarse desabastecida del servicio.

Según la ordenanza municipal de transporte 640, los vehículos que cumplieron más de 25 años de antigüedad debieron salir de circulación el 2011 y 2012. La decisión fue postergándose  debido a la presión de los transportistas que quieren seguir operando sus unidades viejas. Ante la presión, la comuna solo decidió retirar del mercado a las combis del año 1984. Estas llegaban a las 440 unidades. Para Sumari y Cueva, se debe permitir que los vehículos sigan en el mercado porque los usuarios serán los perjudicados.

Ganadores

Para el regidor Christian Talavera, que se mostró en contra de la ordenanza, dijo que ello constituía un triunfo para los transportistas“No existe la certeza que a fin de año se retiren los carros viejos. Los transportistas alegarán que no pudieron renovar sus unidades y pedirán otra prórroga”.

Talavera agregó que con la continuidad de estos vehículos la ciudad y la población seguirá respirando los humos tóxicos. “Lo que se busca es la renovación, se pudo lograr con préstamos de la Caja Municipal. no existe la voluntad”.

De esta misma opinión fue el regidor e integrante de la comisión de transportes, Fredy Cahui, quien junto a María Huanacuni y Miguel Mendoza, se abstuvieron de votar.

Por su parte el alcalde provincial Alfredo Zegarra, señaló que no es cierto que se vaya a volver a ampliar la prórroga a las combis“Estamos en contra de la contaminación. Los transportistas no han triunfado, lo que estamos haciendo es correr los plazos que vencían en agosto para que lleguen hasta diciembre. La comuna esta elaborando un plan de emergencia de transporte que debe estar listo en 60 días”.

           Denunciarán a ex alcalde Simón Balbuena

El secretario de Defensa del Sindicato Único de Transportistas y Microbuseros de Arequipa (Sutma), David Villanueva Vargas, indicó que denunciará penalmente al ex alcalde provincial Simón Balbuena Marroquín por usurpación de funciones y abuso de autoridad.

“Por culpa de su irresponsabilidad y la de sus regidores al emitir la ordenanza municipal 640-2010, los transportistas trabajamos en una situación de zozobra y abuso de autoridad, pues no contamos con permisos de circulación debido a que las unidades fueron retiradas del Sistema de Transporte”, dijo.

Señaló que la ordenanza  contradice al decreto 017–2009 del Ministerio de Transporte que indica que el cronograma de salida de los vehículos debe ser realizado por la entidad nacional.

Se pueden decir muchas cosas, como que los regidores y el alcalde no cumplen lo que prometen ni velan por la mejora en la vida de las mayorías (más del 68% de los ciudadanos se transportan en este medio incómodo, sucio, impuntual, etc), que el Sindicato Único de Transportistas y Microbuseros de Arequipa no respeta a la municipalidad de Arequipa, queriendo pasar sobre ella aferrándose al ministerio de transportes (que dicho sea de paso no parece respetar las competencias de nuestra municipalidad);  y que los transportistas en general les gusta reclamar y subir tarifas, pero no mejorar el servicio. Sin embargo un comentario en la web del diario La República lo dice todo:

Justiniano escribe:

Señores Transportistas. la ley se ha hecho para obedecer! allí en Arequipa los transportistas hacen lo que les da la gana y hasta se creen con derecho de poner sus propias autoridades para que reine caos, contaminación y las chatarras circulen en toda la ciudad; en ningún lugar del mundo van a tener tanta tolerancia, solo en Arequipa porque muchas autoridades tienen miedo de hacer cumplir la ley porque quieren quedarse en el poder

El emperador lo ha dicho.

[noticia] Interpondrán 5 denuncias penales a Alfredo Zegarra por delito contra el Patrimonio

Sacado de El Búho

Así esta quedando, a 28 de Abril, el patio Puno, que esta ejecutando la municipalidad de Arequipa.

El Director Regional del Ministerio de Cultura, Franz Grupp, señaló que tras las acciones del alcalde provincial Alfredo Zegarra Tejada, Arequipa corre el riesgo de perder el título de “Patrimonio Cultural de la Humanidad” otorgado por la Unesco. Dijo que para evitar esto decidieron interponer 5 denuncias penales contra de la autoridad edil  por atentar el patrimonio cultural.

“Esto solo  comunica  a  la población arequipeña  que no existe ningún respeto  por el espacio público”, dijo Franz Grupp quien calificó las actitudes del burgomaestre como  vergonzosas y nefastas. En este sentido, Grupp Castelo dijo que enviará una carta dirigida a la UNESCO advirtiendo de los atentados que se están ocasionando.

Grupp y representantes de otras 7 instituciones firmaron hoy un manifiesto público en el que exhortan la suspensión inmediata de las obras que se vienen ejecutando en Patio Puno y el Balneario de Tingo.

Las instituciones que brindaron su respaldo al manifiesto fueron el Colegio de Arquitectos del Arequipa, la Superintendencia del Centro Histórico, la Universidad Católica Santa María, la Universidad Alas Peruanas y el Museo de Arte Contemporáneo, entre otros. (Eddy Condori Ccahuana)

Comentario a la noticia: Mañana 12 de Mayo tocaremos el tema en radio Yaravi, a las 9:30 AM a 10:30 AM,  en el programa El Adoquín. Es importante mencionar que como se desprende de la noticia muchas organizaciones se están sumando a esta protesta, esperamos ahora propuestas, el problema es que estos espacios están construidos a un 70% cuanto menos, ¿obras consumadas?

Para ver más obras de las obra del patio Puno aquí.

[artículo] ¿GARCILASO INCA DE LA VEGA PRIMER CRIOLLO? – Por Juan Carlos Valdivia Cano

Hace una semana apareció este artículo en El Búho digital, trata sobre un tema muy interesante: las diferencias coloniales y actuales entre criollo y mestizo, y el resentimiento y orgullo que de esto se derivan; además de una interesante introspección en obras pasadas que se hicieron sobre Garcilazo. Creo que lo encontrarán muy interesante, ya que del artículo desglosamos la idea que este no fue el primer criollo, sino mestizo, al menos en aceptarse como tal.

Saludos a nuestro amigo Juan Carlos Valdivia Cano desde sieteeesquinas.com

¿GARCILASO INCA DE LA VEGA PRIMER CRIOLLO? 

Por Juan Carlos Valdivia Cano

Eso creía por lo menos Luis Alberto Sánchez y así se llama un libro suyo: “Garcilaso Inca de la Vega, Primer criollo”[1]. Pero uno puede revisar todo el agradable libro y no encontrar una razón para llamar “criollo” a Garcilaso Inca, salvo en el estrecho y parcial sentido de hijo de padre español nacido en América… y de madre Inca. “Criollo” significa en la imaginación social y entre los entendidos —y nadie la contesta— padre y madre españoles y además tiene una connotación racista, porque significa, así mismo, “blanco” o “blanqueado”. Los mestizos nunca han sido considerados criollos y, por eso, éstos los consideraban menos iguales. Ricardo González Vigil y Marx Hernandez recuerdan en un programa televisivo dedicado al Inca Garcilaso, que en la colonia ser mestizo tenía un sentido claramente peyorativo (no ha cambiado mucho). Un mestizo era un “chusco”, es decir, un hibrido no logrado, no cuajado , no realizado. Sin embargo Garcilaso de la Vega, el arquetipo del mestizaje hispanoamerican, se honraba en él y se lo aplicaba a sí mismo y lo pregonaba “a boca llena”, como el dice ¿Por qué llamarle “primer criollo”?

Claro que habría que entender que significaba para Luis Alberto Sánchez la palabra “criollo”, qué sentido específico le daba él. Teníamos entendido desde el colegio, por el diccionario, que “criollo” era el hijo de españoles nacido en América, el blanco no español, no el mestizo, aunque eso sea sólo con los criterios racistas de la etnia y el color de la piel cuando se les prioriza, porque en realidad todos los peruanos somos cultural o espiritualmente mestizos. Y eso es lo que determina, decide y gobierna: el espíritu o la cultura. El mestizaje es ante todo y sobre todo un problema cultural y se puede prescindir de la etnia y el color. Como dijo Uriel García, el español que vino a América y se quedo a vivir se hizo mestizo. Y con cultura me refiero a la lengua, la religión, la estructura mental, el derecho, el arte, la técnica, etc.

He llegado a delirar con la idea que Luis Alberto Sánchez no es quien ha puesto nombre a su libro. ¿Por qué “primer criollo”? Lo pregunto porque él mismo sostiene simultáneamente que Garcilaso es “el primer mestizo peruano, nuestro primer cholo, nuestro primer descielado —según Unamuno lejos del propio cielo— es también un hijo del exilio”. No sé cómo conjugaba esto don Luis Alberto con lo de “primer criollo”, tampoco queda claro y distinto en su libro. Tendría que forzar demasiado el sentido de la palabra “criollo” para que el concepto se ajuste a la vida, cuerpo, espíritu y obra del “primer mestizo peruano”, del “primer cholo”, como él mismo lo llama. No sé de alguien que se haya referido al Inca Garcilaso como un “criollo”. En todo caso, en el libro no hay nada respecto al sentido de la palabra.

El libro es de lectura agradable y revela un rico conocimiento de la historia peruana y, aunque no haga ostentación de ella, transluce la buena documentación y erudición porque no adopta la forma académica o “científica”, muchas veces tediosa, sino la literaria. No es ni siquiera un ensayo libre sino algo que funde sin confundir las verdades históricas con los recursos de la ficción, situándonos en una armoniosa ambigüedad. La historia deviene narrativa. Una narrativa asentada en la historia peruana realmente existida y en una oportuna y consistente ficción. ¿Dónde termina una y donde comienza la otra? No parece tan importante como el conjunto de la obra. Y eso mismo ocurre con Garcilaso; Su método histórico no rehuye el recurso a la literatura, a la ficción y tal vez en él se inspire LAS para hacer su libro. Como la “biografía” de Flora Tristán y Paul Gauguin en manos de Mario Vargas Llosa: las mentiras verdaderas.

Así el autor nos presenta, por ejemplo, en ese libro, al padre de Garcilaso (y a su madrastra Luisa Martel) y el ambiente juvenil en el que se crió, en un contexto integral que sólo es posible por la literatura: “El 13 de noviembre de aquel año de gracia de 1552 realizábase la ceremonia matrimonial de don Alonso de Loayza, sobrino del Arzobispo de Lima y del Cardenal de Sevilla, don García, que fuera presidente del Consejo de Indias, con doña María de Castilla, hija de Nuño Tovar, teniente de Soto y nieta del Conde de la Gomera (…) Desde lo alto de un murallón de piedra, el Inca Garcilaso atisbaba la escena. Iban y venían los criados, vestidos de mil colores. Hasta la cima del muro llegaba un rumor confuso de conversaciones y risotadas (…) Por la noche, para festejar el casorio, los padres de doña María invitaron a una cena feérica en la suntuosa casa que ocupaban. Solícitos criados hacían circular vinos generosos en garrafas de plata maciza, viandas suculentas en azafates también de plata; los pebeteros ardían esparciendo en la atmósfera perfumes raros… El capitán Garcilaso y su mujer, doña Luisa Martel, asistieron lujosamente ataviados y llevando consigo al mestizo…”

Como se puede ver, no tenía mucha vergüenza el capitán Garcilaso de la Vega de presentar en sociedad al “mestizo”, al hijo que dio nombre de Gómez Suarez de Figueroa (como su tío de alta alcurnia) y de afirmar su paternidad de hecho, aunque fuera por puras razones egoístas, sobre todo tratándose de tan tremebunda boda. Escenario imposible entre los puritanos de las colonias norte americanas, por ejemplo. Comparación que quiere resaltar la apertura para el mestizaje de los conquistadores, opuesta al prejuicioso y escrupuloso asco racial de los puritanos del norte. Garcilaso padre no fue el único que tuvo hijos en Indias. Aunque no en condiciones de igualdad, por supuesto, que vendría varios siglos después.

En medio de una serie de posibles sentidos, interpretar a Garcilaso, como se puede ver, es un problema de valores y valoraciones. En este caso LAS se pone determinista y quiere explicar toda la obra, la vida y la temática del Inca por sus afanes y angustias de reconocimiento jurídico y económico (títulos y herencia a los que se creía con derecho). Es casi la imagen de un resentido que escribe por la herida, aunque LAS no utilice el término felizmente. Sin embargo, Garcilaso es para LAS, textualmente, un “mutilado espiritual” afectado por “la soledad, la bastardía, el menosprecio del mundo paterno y la melancolía de su chafado linaje materno de imperial estirpe…”. Pero no encontramos en el libro razones para que Luis Alberto Sánchez explique la vida, la obra, el estilo y la temática del Inca Garcilaso, solamente “por la espantosa mutilación espiritual” en la hipótesis negada que hubiera habido “mutilación espiritual”. Se puede mostrar exactamente lo contrario: que no hubo ninguna “mutilación” sino más bien plenitud espiritual, cuya mejor prueba es el tono de su obra y su expresivo. No hay odio ni resentimiento alguno, sólo reconocimiento del valor de las dos razas a las que pertenecía. Garcilaso fue todo menos un rebelde. Y en cuanto a su vida, uno puede imaginarse su vida teniendo en cuenta que en Montijo tenía una caballeriza de finos caballos y por la fortuna que deja y las cantidades de dinero a diversos parientes relacionados y amigos. Su vida fue más bien holgada y no tuvo necesidad de trabajar. Es propio del genio aprovechar todas las circunstancias vitales, favorables y desfavorables para cumplir bien su destino. Y aunque los deterministas tuvieran razón y toda la obra del Inca mestizo se explicara por la neurosis sucesoria, eso también mostraría que una obra genial puede ir más allá de las tristes condiciones humanas que la gestaron y que el autor se sobrepuso olímpicamente a ellas por la salud, la limpieza, la serenidad que transmite su noble y genial escritura.

Pero basta con mostrar que Garcilaso no encaja por ningún lado con la categoría de resentido, entonces todo el determinismo se desbarata, porque no se comprendería el disimulado ninguneo de LAS : explicar toda una vida y una obra genial por las angustias o neurosis de una conflictiva herencia. Porque si Garcilaso no es un resentido ¿qué reproche queda? ¿qué cosa le achaca Luis Alberto Sánchez? ¿Sería incorrecto en algún sentido demandar reconocimiento jurídico o derechos, cuando uno cree merecerlos de buena fe? ¿No merecía Garcilaso esos derechos y ese reconocimiento? ¿Es reprochable que un ser humano reclame la herencia que cree que le corresponde, sobre todo cuando le corresponde, y que se angustie y apesadumbre por las injustas negativas del poder? ¿Culpa LAS a Garcilaso de no haber sido feliz? ¿Alguien tiene la culpa de no ser feliz?

[1] Publicado por Editorial Pachacútec, con el auspicio del Concejo Provincial de Arequipa y el Instituto “Cambio y Desarrollo”, Lima, 1993.

[artículo] Nosotros y los espacios públicos

Dante Pinto, columnista en el diario La República, y miembro del programa radial El Adoquín (radio Yaraví; Sábados de 9:30 a 10:30) redactó el presente para la edición escrita de aquel diario del Jueves 3 de Mayo, creo que es un importante tema para la ciudad:

Nosotros y los espacios públicos

Por Dante Pinto Otazú

El crecimiento de Arequipa está desbordando la planificación de la ciudad, pero más por inercia que por proyección. La aparición de ocho malls, es una evidencia de ello, configurándose en una muestra de nuestra “modernidad”; donde las tiendas por departamento, la comida rápida, los multicines son un atractivo y cual imán convocan a pasar nuestros ratos libres en sus instalaciones, con el gasto que ello implica.

Sin duda, la empresa privada aportó a la generación de espacios para socializar pero con un fin mercantilista (lo cuál no está mal), porque por ejemplo, ayudan a desfogar las tensiones de la semana. Sin embargo, el Estado ¿aporta en esto último? Pasar un tiempo libre o recrearse, ¿necesariamente debería implicar gastar dinero?

La Constitución Política del Perú en su artículo segundo indica: Toda persona tiene derecho: Numeral 22: A la paz, a la tranquilidad, al disfrute del tiempo libre y al descanso, así como a gozar de un ambiente equilibrado y adecuado al desarrollo de su vida. Entonces, el Estado tiene la obligación de generar políticas y espacios públicos para poder garantizar ese derecho. ¿Lo hace en realidad?.

Quedaron en el tintero (por lo menos hasta ahora) proyectos como el parque zonal o parque metropolitano (área verde entre Av. Dolores y Lambramani), el agro parque (Yumina), parque ecológico (Selva Alegre), corredor lineal del Chili, entre otros espacios promovidos por el Estado, básicamente por autoridades locales y regionales; que por escaso presupuesto no prosperaron, requiriendo entonces el surgimiento de propuestas creativas en alianza con otras entidades. Se evidencia pues una ausencia del Estado para garantizar la recreación, el disfrute al tiempo libre de los ciudadanos, inclinándose la balanza casi por completo (excepciones como el Parque de los Coritos) a las opciones brindadas por el sector privado.

No olvidemos que la Ley Orgánica de Municipalidades Nro. 27972 otorga a los gobiernos locales, funciones en materia de organización del espacio físico-uso de suelo y también en educación, cultura, deporte y recreación. Es decir la promoción de espacios públicos para la recreación y el deporte están dentro de las facultades municipales. Por ello urge una actitud más decisiva de los gobiernos locales para garantizarnos el derecho constitucional al descanso. No obstante, además de los proyectos frustrados anteriormente, lo que prima en la ciudad son los parques enrejados, donde bajo la disculpa de la seguridad se desvirtúa el verdadero fin por el cual fue creado que es ser un espacio público donde uno pueda recrearse.

Es momento de recuperar los espacios públicos para los ciudadanos, e insertar en las obras que el Estado promueva, este componente con el fin de reencontrarnos y podamos compartir con otros, sin necesidad que demande gastar dinero. Esperemos que por ejemplo la remodelación de Tingo o el Patio Puno,  no sean una réplica a la propuesta privada sino una reivindicación a los espacios públicos que realmente necesita la ciudad.

[artículo] Arequipa: Ciudad-ekeko a la vista

Gracias, o por desgracia, de las obras del Patio Puno (como se le conoce a dicha área) y del balneario de Tingo que desarrolla la municipalidad de Arequipa desde hace unos meses, y que se terminarán en pocos, es que se ha puesto en tela de juicio y debate el rumbo urbano-ambiental que esta tomando nuestra ciudad, o siendo más llanos: que nueva personalidad esta tomando nuestra ciudad en dicho aspecto.

Es de preocupar el área del Avelino, los centros comerciales de alrededores del hospital Goyeneche, pero no solo estas áreas, sino también las circundantes al complejo habitacional Nicolas de Pierola, y ahora último, se suman las obras planificadas por los gobiernos, como la auto denominada “autopista Virgen de Chapi” que hiciere con pésimo diseño y peor resultado el ex presidente regional Daniel Vera Ballón, el futuro puente Chilina y las dos obras que se vienen realizando, expuestas a inicio del primer párrafo de este artículo.

Desorden por acá, más desorden por allá; mal gusto aquí y también allá. Porque el desorden y el mal gusto es la tónica de la nueva Arequipa, resultado, a mi modo de ver, de ese afán de modernizar la ciudad; y es que claro, cuando la visión de ciudad de muchos ciudadanos y algunas autoridades es volver Arequipa a imagen y semejanza de Miami (pináculo del mal gusto) u otra urbe sin personalidad, todo vale. Aunque permitanme enmendarme, creo que algunas obras, como el paso elevado de la avenida Andrés Avelino Cáceres de Daniel Vera Ballón no pueden tener siquiera a Calcuta como modelo. Repito adrede en este artículo su nombre, porque si sumamos a las dos obras de su autoría mencionadas el nefasto paso subterráneo que realizó a metros de la cervecería en plena Panamericana, tenemos como resultado el eje peor logrado de Arequipa en las última décadas.

En las reflexiones sobre el camino tomado por la ciudad, se encuentran envueltos medios y grupos diversos, como el programa radial El Adoquín, multitud de jóvenes arquitectos y estudiantes de otras carreras; además de muchos de los arquitectos mayores que se preocupan por la urbe. Señal de esto último es el siguiente articulo, que bien resume nuestros comunes temores: vivir en una ciudad ekeko en el 2021.

Artículo de http://elbuho.pe/

Ciudad-ekeko a la vista

Por Mauricio Huaco

Desde una perspectiva integral, una ciudad no debe crecer por simple adición de partes, aunque la realidad muestre -terca y descaradamente- lo contrario. Una ciudad que crece por simple sumatoria de productos -ya sean arquitectónicos ó ingenieriles- está inexorablemente condenada a soportar una grotesca configuración formal y espacial, constituída por emjambres de obras que devienen entre inconexas e intrascendentes y, muchas veces, potentemente prepotentes ya con su entorno físico, como con el legado histórico-cultural del lugar; ya sea éste un lote, un barrio o una ciudad entera, terminando en escenas y paisajes urbanos tan grotescos como inhumanos. Una urbe así es como una “ciudad-ekeko”, es decir, llena de objetos de todo tipo y forma, colgados por doquier y mostrados bajo una máscara de equivocado orgullo. Si buscáramos un ekeko “moderno” seguramente nos toparemos con uno rebosante de USBs, Ipods, Ipads, Blackberries, Notebooks, Xboxes, Smartphones y lo último en gadgets electrónicos colgados por toda su regordeta silueta, con tal de ponerse a tono con la “modernidad”, un poco a imagen y semejanza de la Arequipa de hoy, que parece haber claudicado ante sus valores patrimoniales y ante su orgulloso pasado cultural, para dar luz verde a gadgets arquitectónicos que empiezan a emerger, sin ton ni son y por doquier, con patente de corzo y en pos de “ekekizar” una ciudad que muy bien vale por sí misma y no por colgandijos modernosos que se le quieren imponer.

Es bastante obvio, también, que toda ciudad no puede permanecer ajena al paso del tiempo y que es lícito mostrar hechos que revelen su contemporaneidad, como ocurre en aquellas viejas y rancias capitales europeas, donde lo antiguo y lo moderno conviven frente a frente y codo a codo. Pero claro, allá es Europa y aquí vivimos, felices y orondos, en medio de una altísima barbarie y profundo salvajismo cultural que no soporta apreciar una modernidad adornada de antiguedades ó mejor dicho, antiguedades adornadas con modernidades. Todo o nada, borrón y cuenta nueva, nada a medias tintas y nada de diálogos, el estilo zegarrista se muestra mas totalitario que cualquier recalcitrante emerretista.

“Pero las obras son legales porque se ajustan a ley” dicen sus defensores, sin caer en la cuenta que las normas, por sí solas, tampoco ayudan a hacer ciudad; sólo ayudan a fabricar objetos cándidos y pueriles, como aquellos monumentos al juanete, al porongo y a la muela; ó esos otros recurrentes remedos de arco del triunfo a la entrada del pueblo. Por supuesto, todos aprobados por el SNIP; cuyas siglas parecieran obedecer mas a un Sistema Necional (con “e” de necio) de Improvisación Pública, pues nada y nadie mas necio que aquel que no quiere ver ni oir el clamor de quienes no podemos tolerar la aberración normativa de un país cuadriculado por leyes y donde el sentido común sigue siendo el mas ausente de los sentidos y donde el buen criterio y buen juicio nadan en la inmensidad del cosmos y no precisamente en la cabeza de quienes deben emular el proceder de un buen capitán al mando de una nave en plena tormenta, como es Arequipa hoy.

Pero entonces cómo intervenir en la ciudad sin paralizarla? Cómo operarla de sus males sin necesidad de anesteciarla? Cómo cambiar una rueda en plena marcha? Cómo hacer ciudad sin destruir su pasado en el intento? La receta podría parecer imposible, y de ser posible, sería muy compleja pero, en esencia, es ridículamente sencilla. La única forma de hacer ciudad -sin hacerle daño en el camino-, es hacerlo con mucho ciudado. El problema surge al escomendar semejante tarea a quien no sepa el real significado de “mucho cuidado”; a riesgo de un actuar torpe y alejado del mínimo daño colateral. Pues de eso se trata, de hacer mas con menos, de hacer sin deshacer por puro gusto, hacer acupuntura urbana como medida de prevecion y no cirugia mayor como cuando ya no hay mas remedio. Pero para ello, necesitamos de un municipio –alcalde incluído- que esté en condiciones de aplicar criterios científicos basados en la razón y el conocimiento y no en el capricho (“…el verde me gusta…punto.”) y el desconocimiento (“…no sabiamos que había tuberías…”; “…no sabiamos que era patrimonio…”). Negar la ciencia y su utilidad, en pleno siglo XXI, es cosa solo atribuíble a quienes piensan como australopitecus, sin que esto signifique renegar de nuestros orígenes hominoides.

Finalmente, recordar el rol de las universidades y muy especialmente de aquellas donde se forman futuros arquitectos, pues son alli donde técnicas, instrumentos y herramientas científicas resultan aprendidas no para guardarlas bajo un cajón, sino para aplicarlas en la realidad, una realidad que puede ser mucho mejor de lo hoy nos ofrece nuestra magullada ciudad y por la cual manifestamos nuestra mas honda preocupación; pues no podemos permitir que Arequipa esté encaminada a convertirse en un extravagante modelo de ciudad-ekeko.